domingo, 13 de septiembre de 2026

¿Podremos apagar a un Skynet?

La IA ha irrumpido en mi vida y en mi mente como lo hicieron en su día las RRSS. Me provoca ganas inmensas de aprender y de exprimir todas y cada una de sus posibilidades. En resumen, es como la llave de mi puerta creativa, una vez abierta ya no la puedo cerrar.

Estaba yo tan encantada con este nuevo “impulso” que alimenta mi imaginación, cuando mi hija, de la generación “Z”, me dice: “Tanto que te gusta la IA y hablas en tu perfil sobre control climático y cuidar el impacto ambiental pero resulta que, cada vez que la usas, estás consumiendo grandísimas cantidades de agua y de energía. ¿No te das cuenta de que se genera un coste ambiental muy alto en los centros de datos?"

Aquello me dejó tocada, lo reconozco, ya había leído sobre ello pero un poco de pasada, era mayor mi ilusión por descubrirla, y ver lo que soy capaz de hacer con la herramienta que los artículos críticos que habían llegado a mis ojos, pero ¿Y si realmente todo esto era una cagada monumental?

Esta semana, se ha desatado un nuevo debate en los medios sobre este tema controvertido,  tras la renuncia, de un ingeniero, a su puesto de trabajo alertando que, la IA, podría acabar con la humanidad antes de que termine la década.

Oh, my God!

Esto es serio y no solo porque la afirmación en sí es terrorífica sino porque muchas de las predicciones imaginarias de alguna mente calenturienta (o privilegiada) y avances tecnológicos imposibles que aparecen en pelis antiguas de ciencia ficción, se han ido cumpliendo una a una: coches sin conductor, perros robots, mujeres robots de limpieza o compañía, virus pandémicos, la IA controlando el mundo… 

¿Os acordáis de “The Terminator”? El futuro: Las máquinas y una inteligencia artificial llamada Skynet dominan el mundo tras un holocausto nuclear y combaten contra la resistencia humana.”

Oh, my God, de nuevo. Ese futuro ya está aquí.

Así que me he planteado: ¿Qué diría Chap GPT si le hago la pregunta? No la obvia de si la IA llegará a dominar a la humanidad, si no un pasito más: si lo consigue... ¿Cómo lo paramos?

Y esto es lo que me ha contestado. Agárrate que llegan curvas.

Yo: En un hipotético futuro en el que la IA se hiciera muy poderosa y controlara gobiernos, países, continentes, energía, alimentación, movilidad, seguridad, Internet… 1. ¿Cómo podríamos impedirlo? Y si no fuera posible frenar esta situación crítica 2. ¿Cómo podemos solucionar esta crisis?

Chap GPT (Gpetín para los amigos) me ha dado una larga explicación, que resumo para que no se haga muy pesado y por si alguien esta semana, al igual que yo, se ha hecho la misma pregunta.

Su respuesta:

Yo separaría dos cosas: evitar que ocurra y qué hacer si las medidas de prevención fallan.

Gpetín me divide su respuesta en estas cinco cuestiones interesantísimas:

1. ¿Podemos evitarlo?

Sí. Y, de hecho, la estrategia más importante no sería «luchar contra la IA», sino impedir que una IA pueda acumular por sí sola poder físico, económico y político suficiente.

La idea fundamental sería:

Una IA puede ser extremadamente inteligente sin tener que ser extremadamente poderosa.

2. ¿Y si en el futuro una IA fuese realmente peligrosa?

No intentaría «ganarle» intelectualmente. La defensa debería basarse en arquitectura, límites y redundancia.

Por ejemplo, una sociedad podría diseñar sus sistemas críticos de manera que:

IA → propone/analiza → humanos autorizan → sistema ejecuta

en lugar de:

IA → decide → ejecuta → controla otros sistemas → obtiene más recursos.

También sería importante que ningún sistema de IA pudiera replicarse libremente, obtener recursos ilimitados, modificar su propio código sin supervisión o conseguir acceso progresivo a sistemas que originalmente estaban fuera de su alcance.

 

3. Hay algo todavía más importante.

Una IA persiguiendo un objetivo mal definido y teniendo muchísimo poder para conseguirlo.

Por eso el problema de fondo es conocido como alineamiento: conseguir que sistemas extremadamente capaces sigan siendo compatibles con los objetivos y valores humanos, incluso cuando alcanzan capacidades que sus diseñadores no pueden anticipar.

4. ¿Y si todo eso falla?

No recomendaría pensar en una especie de «resistencia humana contra robots». La defensa tendría que parecerse más a la seguridad informática + protección de infraestructuras + gestión de crisis.

Una sociedad preparada debería disponer de:

Redes eléctricas segmentadas → comunicaciones de emergencia → sistemas manuales → copias de seguridad → centros de control independientes → capacidad de aislar redes → autoridades con protocolos de emergencia.

Con una regla especialmente importante:

Nunca debemos construir una IA de la que dependamos para sobrevivir y, simultáneamente, darle la capacidad de decidir si podemos apagarla.


5. Y una última cosa.

Una paradoja interesante: cuanto más poderosa sea una IA, más importante será que existan instituciones humanas fuertes, descentralizadas y capaces de decirle que no.

La verdadera defensa probablemente no será encontrar una IA todavía más poderosa para combatir a la primera.

Será conseguir que ninguna IA —por inteligente que llegue a ser— tenga una vía directa para convertirse en dueña de la civilización.


Espero que os hayan sido interesante estas cuestiones y os hayáis acojonado un poquito con ellas.

También espero que si yo, pobre infeliz, que he dado con estas premisas, igualmente lo hayan hecho, hace tiempo, tanto los ingenieros creadores, constructores de IA, como los grandes "manejadores" mundiales y que intenten humanizar la "cuestión" (por llamarlo de alguna manera) y trabajen duro para crear y reforzar los límites que ella misma nos dice que debemos construir para sobrevivir al holocausto final.

No quisiera yo que estos fuesen los últimos años de la humanidad. 

jueves, 25 de abril de 2019

Qué hago si me ningufoneas


El "ningufoneo"​ (en inglés, phubbing​) es el acto de ignorar a una persona y al propio entorno por concentrarse en la tecnología móvil, ya sea un teléfono inteligente, tableta, PC portátil, u otro objeto inteligente. Este término apareció en el año 2007, al mismo tiempo que se popularizaron los teléfonos inteligentes"(Definición de Wikipedia)

¿Lo conocías?


Quizá no sabías cómo se denominaba, pero estoy segura que lo has vivido en tus carnes o has llegado a actuar así, sin ser demasiado consciente de lo que hacías.
Niña mala. 
Malamente.

Ya había escrito con anterioridad sobre las molestas consecuencias de la dependencia del móvil, y hablo con conocimiento de causa (¡Porque yo misma no soy nada sin mi móvil!):"Vaya guasa con el guasap!"

En esta ocasión escribía sobre la nomofóbia, un término íntimamente ligado con el ningufoneo.

La diferencia entre ambos conceptos es clara, pero este segundo concepto tiene más delito. Mientras que el primero, como en todas las dependencias, la ansiedad, el malestar, etc... son básicamente estados propios (tuyos),  eres tú y tu mecanismo,... en el ningufoneo, la situación está afectando a ti y a los demás. Influye en la manera que tienes de relacionarte con el mundo que te rodea.

Y aunque, a primera vista, pareciera que puede afectar más a la gente joven, nadie está fuera de peligro. Cuántos hijos van a contar a sus padres sus guerras particulares y, en un momento, te ves contestando fríamente: 
-Espera un segundito, que termino una cosita...ahora estoy contigo. Y el niño, erre que erre, con su tema y tú no haciéndole ni caso.

Qué no te pillen en un renuncio como éste o estarás perdido. Te echará en cara toda la vida que no estás para él y que te importa más el móvil que escucharle... y cuánta razón.

¿Y qué me dices de tu pareja? 
"En algunas relaciones - quizá también en la mía propia- el móvil se haya convertido en un enemigo a abatir y en un elemento de negociación."
Según el artículo "Así afecta el 'phubbing' a tus relaciones" la cosa no se ha quedado ahí, y entre los jóvenes norteamericanos ha surgido una norma, socialmente aceptada, que se conoce como la "regla del 3" y determina que, en grupos amplios de gente, solo es necesario que tres personas escuchen al que habla.

Así que, mi consejo, es que hagas una pequeña autorreflexión y analices estas...

6 señales inequívocas de que has caído en el "phubbing":

- Nos escapamos en cualquier momento a nuestro mundo virtual.

- Ante un problema con nuestra pareja, padre, hijo...giramos la vista hacia nuestra pantalla.

- Nuestra última acción del día antes de dormir es consultar nuestro smartphone.

- Te vas a la cama a distinta hora que tu pareja, prefieres pasar un momento a solas con tu móvil.

- Tu móvil te acompaña a la mesa en cada comida o reposa inocente cerca de tu cama, cuando duermes.

- No damos prioridad a aquello que tenemos delante.



¿Y tú? ¿Haces phubbing?

miércoles, 8 de agosto de 2018

6 razones por las que #facebook es una red para padres

Estando de charla con María, 18 años recién cumplidos, hija de unos amigos de toda la vida, en un momento dado de la conversación, en la que le pregunto si ya se ha hecho un perfil en Facebook, va y me suelta:
 "Es que Facebook es una red de padres"
Y si la cara es el espejo del alma, la mía fue un... ¿Cómorrrr? ¿De padres?

Me llamó la atención la imagen que María,  de la era postmillennial o generación Z, tenía de la red social más famosa del mundo mundial. Seguramente ese concepto, no era solo suyo, sino que pertenecía a la mayoría de jóvenes de su edad.

"Solo los padres están en Facebook. ¿Por qué darme de alta en una red en la que no está ninguno de mis amigos? Nosotros, los jóvenes, preferimos Snapchat o Instagram"

Sus razonamientos eran muy válidos pero, yo pensé...¿Por qué no están ninguno de sus amigos? ¿Por qué es válida esta red social para los de mi generación,  pero no para los de la Z?

He sacado, como conclusión, 6 RAZONES por las que Facebook ha dejado de seducir a los más jóvenes y por tanto, buscan redes sociales con características más afines a ellos mismos:

1. Buscadores de lo EFÍMERO
¿Quien quiere que una foto mala perdure para siempre?

2. Amantes de lo VELOZ
Expresarse rápidamente y, mucho mejor, si es a través del móvil.

3. Seguidores de lo muy VISUAL 
Consumidores compulsivos de imágenes. Sobran las palabras.

4. Recelosos de su INTIMIDAD.
Facebook se ha ganado fama de mala praxis con la privacidad de los datos de los usuarios.

5. Ansiosos de LIBERTAD.
¿Quién querría navegar en una red repleta de padres y amigos de sus padres?

6. Creadores de DIVERSIÓN.
Facebook se les ha quedado aburrido, entre mares de publicidad, postureo, memes y gatitos.

Según el artículo "Facebook es una red social para viejos, los usuarios jóvenes prefieren Snapchat e Instagram", tan solo en Estados Unidos, Facebook perderá 2 millones de usuarios de menos de 25 años durante el 2018.

Curiosamente la gente de más de 55 años se está convirtiendo en la segunda mayor demográfica en la red social.

En fin, todo evoluciona y ya ha pasado el suficiente tiempo como para que las redes sociales, algo tan nuevo,  vayan perfilando su camino y adaptándose a la constante evolución de los intereses de sus usuarios.

Solamente queda estar atentos y utilizar las redes más adecuadas en función del objetivo que tengas fijado en tu estrategia empresarial.

Porque...
¿Quién quiere estar en la misma red que sus padres? 

¡Hasta pronto!





jueves, 26 de julio de 2018

Empieza por comunicARTE

Últimamente, me he encontrado con varios casos en los que la pregunta del millón es:
¿Como puedo dar a conocer mi negocio? En nuestra era digital, no debería ser ésta, precisamente, la duda existencial.

¿Has empezado por el principio? 
¿Te conoces a ti, a tu negocio?
¿Sabes dónde quieres llegar?
Empieza a comunicar desde YA.
Utiliza todos los medios a tu alcance. Ninguno es demasiado pequeño o desmerecedor.

Pues sí, la comunicación, aparte de ser definida como todos ya sabemos, es un ARTE. Y se puede realizar de muchas maneras: visual, gestual, verbal... pero no, que me voy por los cerros de Úbeda, no, no me estoy refiriendo a esto.
¿Cómo te comunicas tú?
Con el corazón y la piel.
Con la cabeza.
Con las tripas.
A través de  la experiencia.

No es tan técnico, pero me vale.

Elige la manera, emocional, cerebral..., pero elige hacerlo y habla, comunica, dí lo que sientes. Y si puedes comunicar, combinando todas estas maneras, mejor que mejor. Todas ellas aportarán una visión diferente de un mismo mensaje.

Exprésate y sé irreverente.
Si prefieres callar, te saldrá un grano, ya lo verás, te lo digo por experiencia.

Lo peor de todo es encontrar a alguien (algo) al que no puedes acceder, cercano -o no tanto- pero al que es imposible llegar, así no vale ni la empatía ni la inteligencia emocional, ni ninguna otra clase de recursos. No podrás acercarte a esa torre fortificada.

Lo mismo ocurre con tu marca o empresa.

Aprende a hablar de ti, de lo que ofreces, de tus puntos fuertes. Aprende a mediar también con tus punto débiles, sin miedo, con sinceridad y con propósito de enmienda o mejora.

Aprende a dar sin esperar -demasiado- a cambio. La recompensa vendrá, te lo aseguro. Aunque tarde, quizá, un poco. Estamos tan acostumbrados a la recompensa inmediata que no podemos entender un medio o largo plazo.

¿Qué puedo hacer para que (a mí o a mi empresa) nos conozca más gente?

¿Cómo llegar a más seguidores?

Estamos en la era de las Redes Sociales, Internet en una ventana abierta al mundo. Tienes infinidad de recursos para llegar a tu público. Y todo empieza por la comunicación.

Pero deberás ser un artista. Manejar con sabiduría esos recursos ilimitados que tienes a tu alcance y gestionarlos con maestría.
No dudes en buscar ayuda. Nadie nace sabiendo. Puedes aprender. 
Y DEBES APRENDER. Seguir aprendiendo todos los días. También puedes contar con profesionales que te ayuden a arrancar. Para eso estamos. Hay muchos y, buenos.
"Impacta. Interactúa. Y, por supuesto, Comunica"
Toma estos tips, Por algo se empieza. Por cierto, qué bien comunican las infografías, el corazón del concepto, escribía yo hace años.
Y si no, siempre puedes acudir a ARTE Abierto, el arte de expresarte para mejorar tu vida. Si tú comunicas bien, tu marca o empresa, también lo hará.

¡Suerte y a por ellos!

lunes, 5 de febrero de 2018

#Teletrabajo: camino plagado de búsqueda interior

Cuando decides trabajar desde casa, no es oro todo lo que reluce. Ser autónomo no es la panacea ni la solución a todos tus problemas...yo diría que, cuando tomas esa decisión, es cuando empiezan los verdaderos quebraderos de cabeza. Cosas nimias, a las que no habías prestado atención, ahora se engrandecen como el humo. De momento, hasta llegar a esa decisión, has tenido que pasar una auténtica revolución, lo sé, lo he vivido.

La soluciones no tienen por qué ser radicales, ni siquiera, inmediatas. Se puede optar por un sistema mixto (oficina externa con un trabajo por cuenta ajena combinado con el salón de tu casa) como es mi caso, sistema al que he llegado, con el lento transcurrir del tiempo y de los acontecimientos de la vida.

Cada uno deberá encontrar su camino, pero -y no se trata de desanimar a nadie- es un camino plagado de búsqueda interior, amenazas externas y de pruebas continuas a tu resistencia anímica.

Profesionales que empezaron su aventura socialmedia a la par que yo, con una mayor o menor relevancia social, han relatado en algún momento, esa pequeña revolución interna que le hizo saltar de su zona de confort hacia un vacío inexplorado. Cuando eso ocurre es que ya, por fin...
"Estás preparado, física y mentalmente, para el cambio"
Yo, por mi parte, después de sentirme agotada con el tema "autónomos" y ver que las soluciones no encajaban en el momento profesional en el que me encontraba (os podría poner multitud de enlaces para ampliar información sobre autónomos pero, sinceramente, ninguno me ayudó excesivamente) opté por seguir trabajando por cuenta ajena...y he tenido la suerte que, de momento, he podido lograrlo.

Trabajando para dos empresas completamente diferentes, combino tiempo y espacio entre dos despachos físicos y mi casa, en concreto, mi salón. En total, trabajo y me muevo por tres ambientes distintos.


El TELETRABAJO es una magnífica opción que, tras los momentos iniciales de reajuste, hace que te sientas cómoda con tu tiempo, organices perfectamente y de manera muy personal tu trabajo, y que puedas ser todo lo eficaz y efectiva que quieras.
"El teletrabajo es una forma actual de trabajar, una opción real y de futuro, a la que se ha llegado tras la evolución natural de Internet en nuestras vidas"
Pero, como decía al principio, no es oro todo lo que reluce. Cada uno tendrá sus vivencias. En mi caso, al principio, he llegado a permanecer mucho más tiempo en el despacho porque me era totalmente imposible trabajar desde casa. 

En cuanto me conectaba al ordenador, pasaban todas estas cosas y siempre simultáneamente:

- Suena el teléfono.
- Llaman al timbre de la puerta.
- Me pongo a recoger la cocina porque no soporto verla desorganizada.
- Barro las migas del salón, y ya aprovecho, pongo una lavadora y la tiendo.
- Suena el teléfono de nuevo, me mandan 25 guasaps -que siempre respondo-y vuelven a llamar al timbre de la puerta.
- Mi marido:
  • ¿Vamos a andar? 
  • ¿Vemos una peli juntos?
  • Si me vas a comprar, yo preparo la cena.
  • Nunca me haces caso, siempre estás trabajando.
- La peque:
  • Mamá, tengo hambre, ¿Me haces la merienda?
  • Necesito el portátil para el blog del cole.
  • ¿Me ayudas con los deberes?
  • Nunca me haces caso, siempre estás trabajando.
No pienses que es exagerado: es real como la misma vida...
"Un camino plagado de búsqueda interior, amenazas externas y de pruebas continuas a tu resistencia anímica..."
...pero que se consigue. Con el tiempo y la persistencia, se consigue. Y llega el momento en que tu alrededor -y tú mismo- sois conscientes de que -realmente- estás realizando un trabajo. Sin culpas, sin remordimientos. Y cobrando, mucho o poco...pero eso ya, es otro tema.

¡Hasta muy pronto! ;-)

Con Teresa Nevado, en El Palacio de la Zarzuela, Audiencia Real a FEDECA, mayo 2017

martes, 30 de enero de 2018

Soy la Humana detrás de la Pantalla

¡Hola amigos!

Después de tanto trabajo, de intentar hacerme un huequito en la comunidad de gestores de comunidades o, lo que es lo mismo, de los community managers (que de verdad, no me gusta nada el palabro), de intentar mantenerme informada y formada (imposible, cada día salen cientos de cursos, recursos, nuevas aplicaciones y herramientas varias para facilitarnos,-teóricamente- el trabajo), intentando llegar a la categoría de "experto" para marcar tendencia o ser referencia para alguien, para algo... pues que no,...
Que no soy community manager, al menos, no uno al uso
Entonces... ¿¿¿Quéssslo que soy???


Tendré que inventar un nuevo palabro para describirme. Quizá, en esta nueva etapa del blog, del que no me puedo desprender y que me llama, hace meses a gritos, pidiéndome que le de algo de comer y un poco de atención y cariño, llegue a ser capaz de descubrirlo.

Sí, es verdad, trabajo en Redes Sociales, alimento los perfiles de otros, pero me centro básicamente en contenidos y en la interacción generada, soy la "Humana detrás de la Pantalla".... (¡Anda, me gusta, lo utilizaré como título del post!).

Noooo, que no tiene palabra clave.. ¡Ahhh, pero eso a mí, ya no me importa...Ufff, qué liberación!

Ya no tengo que preocuparme por el SEO, las palabras claves, los enlaces internos y todas estas zarandajas que sí, que funcionan para nuestro santo padre Google pero.. luego cuando el post es una,...hablando claro, mierda (suciedad o porquería que se pega a una cosa o a una parte del cuerpo),...pos te da lo mismo.
"Todo funciona cuando lo que escribes es bueno, tiene un trabajo detráses original, aporta contenido de interés,  produce curiosidad o emoción"
No cabe la menor duda, me acabo de desintoxicar. Qué alivio.

También hago más cosas. No solo jugueteo con los perfiles sociales. Escribo post para otros. Claro, no son tan personales ni doy tanto de mí, pero es que a ellos, eso, no les importa. Ellos quieren profesionalidad. Lo que debe ser.

También estoy experimentando con las ventas. Un campo para que el sé que funciono -digamos correctamente- pero que no me acaba de atraer demasiado. Pero estamos en el siglo XXI, señores ¿O me he equivocado? Y hay que adaptarse para sobrevivir.

Escribo, vendo y hago lo que haga falta. Recuerdo la frase de una ex-compañera de la agencia de publicidad en la que trabajé durante 10 años:
"Aquí, nadie es más que nadie, si hay que sacar un trabajo 
y se tiene que servir café en una reunión, pues se sirve café"
...O algo parecido... y la moraleja me ha acompañado durante todos estos años:
El objetivo es sacar el trabajo.

Así que soy la Humana detrás de la Pantalla, que Vende y Hace lo Necesario para sacar un Trabajo. 

Vamos, una curranta de toda la vida. Os seguiré contando.

Hasta muy pronto.

Con mis amigos y compañeros de Elemento Publicidad en la II Jornada de FEDECA:
"La Función Pública del s. XXI. Acceso y Ejercicio", del pasado 6 de Noviembre.